Una pieza hecha a mano con historia y propósito.
Cada cubrejalá es bordada artesanalmente por Macedonia Blas Flores, mujer otomí originaria de Amealco, Querétaro, quien durante años se ha dedicado a la elaboración y venta de artesanías para ayudar a sostener a su familia.
Después de vivir una grave situación de violencia e injusticia en su propia comunidad, Macedonia convirtió su experiencia en una causa: enseñar y acompañar a otras mujeres de México y América Latina para conocer y defender sus derechos y salir de situaciones de violencia. Su labor fue reconocida internacionalmente y, en 2005, fue nominada al Premio Nobel de la Paz.
A pesar de sus logros y reconocimiento, Macedonia continúa viviendo en condiciones económicas muy difíciles y el trabajo artesanal sigue siendo una fuente fundamental de sustento para ella y su familia.
Al comprar una de estas piezas no solo llevas a tu mesa un trabajo artesanal único; también apoyas directamente el trabajo y la historia de una mujer extraordinaria.
Colores variados